Carta a los hermanos
Contamana, 23 de octubre 2011
Estimados hermanos: paz y bien
El 28 de octubre hará un año que llegamos a Lima (Perú) y el 4 de noviembre a Contamana. Ha sido un año intenso de adaptación al medio y a la cultura, pero un tiempo para ir integrándonos en la nueva misión. Agradecemos a Dios el trabajo misionero realizado por los hermanos que nos precedieron: Severino González, José Palací, Faustino Zapico, su dedicación y entrega generosa se palpa en todo lo que sembraron en el corazón de estas gentes de la selva. Su esfuerzo constante y acertado se percibe en las obras realizadas y en el desarrollo de las personas, muchas formadas por todos ellos.
Damos gracias a Dios por permitirnos estar en la Selva para que la labor iniciada por nuestros hermanos continúe. Creemos que la presencia de hermanos de la Provincia es significativa y profética, nos da una mayor amplitud misionera.
Paco Pérez Hermoso nos recibió en la misión, nos esperaba para que el paso fuera lo más informado y certero posible, después de unos días de mucha información y compartir, nos dejó para volver a la Provincia. Agradecemos todo lo que hizo por esta comunidad, le tocaron tiempos difíciles. Más tarde la visita del obispo, Juan Oliver, esperada para aclarar y situarnos. Juan nos indicó los campos de misión principal. El colegio especial (CEBE San Francisco) y profesores de religión, se encargaría Cobo; la parroquia y acción social, José Luis. Y, así, comenzó nuestra andadura. Poco a poco, con lo contado e informado por los hermanos y, con lo que el día a día va brotando, hemos ido tomando conciencia de las formas de pensar y actuar de la gente de la selva. Este año, como primero, ha estado repleto de anécdotas y acontecimientos que nos han ido sorprendiendo, unas veces y, otras, dolido, como la vida misma. Hemos caminado, como acá se dice, con desaciertos y aciertos, dificultades y pequeños logros. Sentimos la urgencia de animar a toda la gente que colabora con nosotros en los distintos campos de misión, hemos de implicar mucho más a los laicos, con todas las dificultades reales con las que nos encontramos.
Nuestros terrenos de misión:
- El Centro de Educación Especial San Francisco (CEBE). Misión franciscana donde tenemos a niños y niñas “especiales” que necesitan tratamiento y terapia personalizada. Nuestros profesores y auxiliares hacen lo que pueden, necesitan capacitación. El comedor, como bien sabéis, lo subvenciona Petra. Se han hecho arreglos imprescindibles para dignificar el comedor y algunas salas. Queda mucho por hacer, pero ahí estamos.
- Profesores de religión. Presentación de los profesores de religión para Secundaria, así como la atención a sus demandas: formación, textos y orientaciones prácticas.
- Parroquia y capillas. Tenemos diversos grupos: catequistas de infancia y confirmación, coro, monaguillos, grupo mariano, hermandad San Francisco y recientemente se ha creado el grupo de “devotos del Divino Niño”. Nos encontramos con gente muy hecha y arraigada a las tradiciones. No hay sentido de comunidad parroquial, sino de un espacio donde hay diversos grupos, se hace difícil conectar y reunir a unos y otros. No hay un plan de pastoral aplicada a esta realidad que, según dicen, ha cambiando en poco tiempo, debido a las nuevas tecnologías.
- Caseríos. A la parroquia le corresponden unos setenta caseríos que nos resulta imposible atender, sólo estamos yendo para las fiestas a bautizar, vienen por nosotros y nos devuelven. No quedan animadores en las comunidades y la presencia de otras Iglesias va captando a moradores de los caseríos. Queremos hacernos presentes, reorganizar la pastoral que podamos hacer, elegir animadores y formarles.
- Grupo “samaritano”. La creciente del rio y las inundaciones provocaron una respuesta rápida en nuestra zona, creamos este grupo “samaritano”, voluntarios y voluntarias con el fin de ayudar a los damnificados. Unió mucho a la gente para salir a las zonas más afectadas ayudando en abrigo, alimentos y medicinas.
- Caritas Contamana. A raíz de las inundaciones entramos en contacto con Caritas del Perú, por medio de Juan Oliver. Se puso en comunicación con nosotros Caritas del Perú. Nos pidió datos y estadísticas, hicimos un trabajo esmerado. Nos planteó llevar adelante un “programa de ayuda a 400 familias” (Kit de alimentos, higiene, herramientas y campaña médica). El programa teníamos que desarrollarlo en tres meses. Hemos contado con la ayuda de dos laicos juntamente con uno de nosotros de coordinador. Han sido tres meses de mucho trabajo, dándonos la posibilidad de crear una mayor conciencia solidaria, integrar a nuevos laicos y conocer de cerca la realidad de los caseríos: necesidades, trabajos, costumbres…
- Encuentro de Iglesias. EL hermano Cobo está realizando una labor importante, visitando a las diferentes Iglesias que existen Contamana que son muchas. El fin es poder reunir a las que deseen en un encuentro según el espíritu de Asís (27 de octubre). Esta es otra de las realidades con la que nos encontramos la proliferación de “nuevas iglesias”.
- Acción social franciscana. Con el apoyo económico que nos llega de personas vinculadas a la misión, tenemos un “fondo” que nos permite atender a personas y familias en sus necesidades y no tienen otra posibilidad: medicinas, alimentos, pasajes para trasladar a enfermos, matrícula de estudios etc. Intentamos hacerlo con “discernimiento”, aunque muchas veces no resulte nada fácil.
- Cartas desde la Selva. Medio de comunicación sencillo y reflexivo que narra las experiencias que vamos viviendo. Medio para acercar nuestra misión a los conocidos y amigos interesados. Sabemos que unos a otros se pasan las cartas, siendo leídas y trabajadas en comunidades y en pastoral.
- Donación de terrenos. Con el consentimiento del obispo hemos donado unos terrenos para la reubicación de familias que viven cerca del río, en zonas de alto riesgo. Hace unos días se han entregado las primeras parcelas a moradores de los barrios más afectados. La municipalidad ha hecho la carretera de acceso, está trayendo el agua y, más tarde proporcionará la luz y los servicios de escuela y mercado, quedando un nuevo barrio que llevará el nombre de nuestro hermano, “Faustino Zapico Ramos”.

Vamos a cumplir un año en Contamana, sólo nos queda agradecimiento por tanto don recibido, ante todo por “la fuerza de Dios que se manifiesta en la debilidad”, como diría San Pablo. Es un don estar los dos juntos, somos distintos, pero unidos en lo fundamental. Nuestra vida es sencilla: vamos al mercado, hacemos la comida, trabajamos y respetamos el trabajo de cada uno; en la mesa compartimos lo que vamos encontrando, buscamos espacios para leer y estudiar, y, rezamos juntos.
Hemos tenido, en este año, la visita de Juan Oliver: tiempo para compartir y proyectar; el hermano Gerard de Tierra Blanca: sus conversaciones sobre esta realidad, que tanto conoce, nos ayudan; Juanjo y Amparo, en la campaña médica: tiempo muy bien aprovechado; Juan Carlos Moya: tuvimos noticias de la marcha de la provincia y de los hermanos; Pepe Pascual Torró, a quien Cobo acompañó a Orellana, y luego vino para estar unos días con nosotros; y Paco, sacerdote de Valencia, que actualmente está en Lima, nos comentó sus experiencias pastorales.
Intentamos estar en comunicación con la Provincia. El internet nos ofrece esta posibilidad. Seguimos de cerca las noticias que nos llegan. Os pedimos que nos tengáis en cuenta en vuestra oración ante el Señor.
Un abrazo.
Cobo y José Luis
